Hace nada le teníais en brazos recién nacido y, de repente, un día os mira, se ríe a carcajadas o se queda sentadito en el sofá tan pancho. El primer año de un bebé pasa a una velocidad que asusta, y cada pocos meses parece otro niño. Por eso me gusta tanto hacer el seguimiento del primer año: tres sesiones, a los 4 meses, a los 6 meses y en su primer cumpleaños, para guardar cómo va cambiando.

Soy Minerva Mateos y llevo más de diez años fotografiando bebés en nuestro estudio de El Escorial (Madrid). En esta guía os cuento cómo preparar una sesión de fotos de bebé para que lleguéis tranquilos, sepáis qué va a pasar y el peque lo disfrute tanto como vosotros.

Cuándo hacer las fotos de bebé durante el primer año

Cada etapa tiene su encanto, y por eso las sesiones del seguimiento coinciden con tres momentos muy reconocibles:

  • A los 4 meses ya sujetan bien la cabecita, empiezan a reírse de verdad y les encanta estar boca abajo mirando todo lo que pasa. Son fotos de miradas, de manitas y de esas primeras carcajadas.
  • A los 6 meses llega la sesión sitter, que es como llamamos a la sesión del bebé que ya se sienta. Es una edad perfecta: están muy despiertos, curiosos, y te provocan para que estés pendiente de todo lo que hacen. Aquí salen las caritas más achuchables.
  • En su primer cumpleaños celebramos su primera vuelta al sol, con tarta incluida si os apetece.

No hace falta clavar la fecha. Si a los 6 meses todavía no se sienta del todo solo, no pasa nada: unas semanas arriba o abajo no cambian nada y lo adaptamos a cómo esté vuestro bebé. Si queréis las tres, lo más cómodo es reservar el seguimiento completo desde el principio y así vamos cerrando cada fecha cuando se acerque.

Bebé de cuatro meses tumbado sobre una manta de pelo con lazo verde, sonriendo a cámara

Cuánto dura la sesión y a qué hora es mejor

Las sesiones de bebé las hacemos por la mañana, que es cuando están más frescos y con ganas de jugar. Duran en torno a media hora. Puede parecer poco, pero a estas edades se cansan rápido, y es mejor aprovechar bien ese rato en el que están contentos que alargarlo hasta que se agoten.

Justo por eso os pedimos puntualidad: cada minuto cuenta cuando el protagonista tiene seis meses.

Cómo llegar al estudio

Estamos en C/ Gómez del Campo 5, Local 5, en El Escorial. Normalmente se aparca bien por la zona, y si está complicado, justo detrás tenéis el aparcamiento de la estación de Renfe: cruzáis la estación y en dos minutos estáis en el estudio.

Si venís con el bebé dormido en el cuco o en el maxicosi, entrad con él dentro. Así no se despierta de golpe al pasarle a los brazos y le dejamos que abra los ojos con calma.

La siesta antes de la sesión

Este es, sin duda, el consejo que más se nota en las fotos. Si podéis, organizad su siesta para que duerma un ratito antes de venir. Un bebé descansado llega de buen humor y nos da un buen rato de juego antes de que le vuelva a entrar el sueño.

Y si llega con la tripa llena y el pañal limpito, mejor que mejor.

Bebé de cuatro meses sonriendo dentro de una cesta de mimbre con corona de flores secas

Qué ropa llevar a una sesión de fotos de bebé

Traedle con ropa fácil de quitar, mejor si no hay que sacársela por la cabeza. A los peques no les gusta nada que les cambien de ropa, y cuanto menos les molestemos al desvestirles, más contentos empezaremos la sesión.

No tenéis que comprar nada especial. Os ayudo a elegir prendas y colores que encajen con el estilo de la sesión, y en el estudio tenemos bodys y prendas para que podáis usarlos.

La salud del bebé, lo primero

Si el día de la sesión tiene fiebre o está malito, avisadnos y buscamos otra fecha sin problema. Un bebé que no se encuentra bien no lo pasa bien, y se nota.

Tampoco os recomiendo hacer la sesión justo después de una revisión médica o de las vacunas. Esos días suelen estar más sensibles y desconfían más de una persona que no conocen.

Durante la sesión: cómo podéis ayudarnos

Al principio, bien cerquita

Los primeros minutos son para que coja confianza. Si le dejamos sentadito y solo nada más llegar, muchas veces le da un poco de miedo. Por eso lo mejor es que estéis muy cerca de él hasta que se suelte, y a partir de ahí todo va rodado.

Dejad que le llamemos nosotros

Para conseguir esas fotos con la mirada fija a cámara que tanto gustan, es mejor que sea la fotógrafa quien llame su atención. Si el bebé no está mirando, no intentéis captarle vosotros a no ser que os lo pidamos. Si os busca a vosotros, mirará hacia vosotros, y no hacia la cámara.

Sin juguetes y sin móviles

Parece lo contrario, pero es así: los juguetes les hacen llorar, porque los quieren tener en sus manos. Y las pantallas del móvil, lejos de sacarles una sonrisa, les dejan esa carita seria de cuando miran la tele.

Al principio de la sesión están muy curiosos y se entretienen solos, pero se cansan enseguida. Cuando lleguemos al final os tocará ayudarnos con lo de siempre: cantarles, hacerles soniditos, palmitas… Eso nunca falla.

Retrato de perfil de un bebé con mirada curiosa sobre fondo blancoBebé sacando la lengua mientras se coge los pies en una sesión de fotos del primer año

El bebé manda

Sé lo mucho que ilusiona una sesión de fotos y lo normal que es imaginarse ya las fotos antes de venir. Pero a veces esas expectativas añaden una presión que no hace falta, ni a vosotros ni al peque.

Cada sesión es distinta porque cada bebé es distinto. Nosotros lo damos todo, pero vamos a su ritmo y fluimos con él en todo momento. Los días en los que no está para muchas sonrisas también salen fotos preciosas, porque son de él tal y como es.

Bebé tumbado boca arriba cogiéndose los pies sobre fondo teja

Móviles y making of

Os pedimos que no hagáis fotos ni vídeos con el móvil durante la sesión, así el bebé se centra en nosotros y podemos trabajar con calma. Si nos dais permiso para compartir vuestras fotos en la web y en redes, grabamos un pequeño making of que os quedará de recuerdo.

Preguntas frecuentes sobre la sesión de fotos de bebé

¿Qué es una sesión sitter?

Es la sesión de fotos que se hace cuando el bebé ya es capaz de mantenerse sentado, normalmente alrededor de los 6 meses. Es una de las etapas más expresivas y divertidas de fotografiar.

¿Qué pasa si mi bebé llora durante la sesión?

Es lo más normal del mundo. Paramos, le dais mimos, le cantamos y volvemos a intentarlo cuando esté a gusto. Nunca le forzamos.

¿Puedo hacer solo una de las sesiones del primer año?

Claro. Podéis venir solo a la de 4 meses, solo a la sitter o directamente a la de cumpleaños. El seguimiento completo tiene la ventaja de que veréis su evolución con el mismo estilo y la misma luz, y queda muy bonito juntar las tres.

¿Salimos nosotros también en las fotos?

Si os apetece, sí. Escribidnos antes y lo organizamos para que os dé tiempo a las fotos con él sin que el bebé se canse.

Papá y mamá sonriendo con su bebé en brazos en una sesión de fotos de bebé en blanco y negro

¿Reservamos la sesión de vuestro bebé?

Si venís de la sesión de recién nacido, ya sabéis lo rápido que cambian. Y si es la primera vez que nos conocemos, podéis ver más trabajos en nuestra página de fotografía de bebés en El Escorial.

Si tenéis cualquier duda, escribidnos sin compromiso y vemos juntos cuál es el mejor momento para vuestro peque.