Hace nada aprendía a montar en bici y ahora ya está contando los días para su Primera Comunión. Hay vestido o traje elegido, zapatos nuevos, nervios… y muchas ganas. Por eso me gusta tanto la sesión de fotos de comunión: es un momento muy suyo, en el que se sienten mayores y protagonistas, y merece guardarse con calma, sin las prisas del día de la celebración.

Soy Minerva Mateos y llevo más de diez años fotografiando a niños y familias en nuestro estudio de El Escorial (Madrid) y en los rincones más bonitos de San Lorenzo. En esta guía os cuento cómo preparar la sesión de fotos de Primera Comunión para que lleguéis tranquilos, sepáis qué llevar y vuestro peque lo viva como una experiencia divertida.

Cuándo hacer la sesión de fotos de comunión

Si queréis tener las fotos el día de la comunión, la sesión tiene que hacerse unas seis semanas antes de la fecha en la que queráis tenerlas. Así hay tiempo para elegirlas, editarlas e imprimirlas con calma, y además las hacemos con el vestido o el traje impecables, sin manchas ni arrugas.

También hay familias que prefieren hacer la sesión después de la comunión, a lo largo del mes de mayo, cuando ya ha pasado todo el lío de la celebración. Las dos opciones están genial. Las sesiones se concentran entre marzo y mayo y las plazas son limitadas, así que cuanto antes reservéis, más fácil será elegir la fecha que mejor os venga.

Os recomiendo, si podéis, reservar ese día con tiempo libre. Que vuestro peque se levante sin prisa y venga descansado se nota muchísimo en las fotos. La idea es que lo viva como un plan especial y no como una actividad más en un día lleno de cosas. Y para vosotros también: preparar todo con calma hace que sea un recuerdo bonito para toda la familia. Hacen la comunión una vez en la vida y merece la pena.

Estudio, exterior o combinada

Podemos hacer la sesión de tres formas, según el estilo que os guste:

  • En el estudio: la opción más segura si no queréis depender del tiempo. Se puede poner el vestido o el traje allí mismo, o venir ya vestido de casa, como prefiráis.
  • En exterior: luz natural y un estilo más fresco. Os propongo varios lugares: el Bosque de La Herrería, la Casita del Príncipe, la Casita del Infante o el Monasterio.
  • Combinada: estudio y exterior el mismo día, una localización detrás de otra, para no dejaros nada atrás.

En cualquiera de ellas podemos hacer también fotos en familia con papá, mamá y hermanos.

Las sesiones suelen durar alrededor de una hora, según cada niño. La combinada dura unas dos horas.

Mi recomendación para el exterior: el bosque

Vosotros elegís dónde hacerla entre los lugares que os propongo, pero si me preguntáis, yo siempre recomiendo el bosque. Allí los niños están mucho más tranquilos, porque no hay gente alrededor mirando, y se sueltan antes. Además, en el bosque el protagonista es vuestro peque: en los sitios monumentales la arquitectura es preciosa, pero a veces le roba protagonismo.

Niña paseando con su vestido de comunión por una pradera con flores en el bosqueNiña sonriendo con su vestido de comunión asomada junto a un árbol con hiedra en una sesión de fotos en el bosque

Cómo llegar a la sesión

Si la sesión es en el estudio, normalmente se aparca bien en los alrededores. Si veis que está complicado, justo detrás tenéis el aparcamiento de Renfe: solo tenéis que cruzar la estación y en dos minutos estáis en el estudio.

Si la sesión es en exterior, os indicaré antes el punto de encuentro exacto según la localización. Si por la luz o el lugar cambiara la hora (suele moverse como mucho 15 o 30 minutos), os aviso por WhatsApp. Si no os digo nada, quedamos tal y como lo hablamos.

Qué pasa si llueve

En las sesiones de exterior mantenemos la fecha hasta ese mismo día: las apps del tiempo no son del todo fiables y lo mejor es ver cómo amanece. Un día nublado no impide la sesión, de hecho la luz suele ser preciosa. Si lloviera o hiciera mucho viento, la pasaríamos al siguiente día disponible.

Y si vuestro peque se pone malito (fiebre, conjuntivitis o malestar), avisadnos cuanto antes y buscamos otro hueco.

Qué ropa llevar a la sesión de comunión

El protagonista es el traje o el vestido de comunión, así que no os olvidéis de los zapatos, la corona o el tocado y el cancán en el caso de las niñas. En exterior lo ideal es venir vestidos desde casa; si vamos al campo, se puede cambiar allí sin problema.

Si queréis añadir el suplemento de fotos sin el traje de comunión, con un cambio de ropa más informal, o vais a salir en familia, aquí os dejo unas pautas:

  • Para las niñas: un vestidito corto queda genial. Mejor evitar el blanco, que ya lo pone el vestido de comunión, y apostar por colores suaves como rosa palo, lavanda, vainilla, beige, verde agua o azul clarito.
  • Para los niños: puede ser más o menos formal. Si son pantalones largos, a mí me encantan los pitillos, porque permiten fotos más relajadas, incluso tumbados en el suelo. Es el momento de darle color: el mostaza o el caldera quedan preciosos. Lo ideal es que sea diferente al traje de comunión.
  • Para la familia: no hace falta ir todos iguales ni cada uno de un color. Lo más fácil es elegir una gama de tonos neutros y que todos la sigan. Beige y blanco nunca fallan, pero si os apetece arriesgar, el granate o el mostaza quedan muy bien.

Evitad letras, números y estampados muy llamativos. Y entre rayas y cuadros, mejor cuadros: las rayas pueden crear un efecto raro en las fotos (el famoso efecto moaré). Podéis usar la misma ropa que se pondrán después en la celebración, cuando se ponen más cómodos. Pero recordad que lo más importante es que seáis vosotros mismos.

Niña de espaldas con los brazos abiertos y un gran lazo azul en su vestido de comunión en un camino del bosque a contraluz

Pequeños detalles que marcan la diferencia

  • Nada que apriete: unas horas antes, mejor quitar calcetines ajustados, gomas del pelo en las muñecas o pantalones ceñidos, porque dejan marcas en la piel.
  • Crema y cacao: ponedles crema hidratante en las piernas y cacao en los labios. Los labios secos y agrietados son muy difíciles de disimular.
  • Un toque de color: a las niñas, sea cual sea la edad, un poquito de colorete y un labial en tono natural les da una cara más sana en las fotos.
  • Si van al cole ese día: explicadles que es importante que no se pinten con rotulador ni se pongan calcomanías, y revisad que no lleven restos de esmalte de uñas.

Es normal que los niños vengan con algún arañazo o algún golpe. Eso lo retocamos y casi siempre desaparece por completo. Lo que no se retoca es lo que se puede evitar antes de venir: manos pintadas, calcomanías, uñas pintadas, restos de comida o mocos. Un repaso rápido antes de salir de casa ¡y listos!

Qué llevar a la sesión (checklist)

Para la comunión

  • Traje o vestido de comunión
  • Zapatos del traje
  • Corona o tocado (niñas)
  • Cancán (niñas)

Si habéis contratado el cambio de vestuario o hay fotos en familia

  • Ropa de la familia, incluido el protagonista
  • Ropa de los hermanos, si queréis que sea distinta a la del resto
  • Conjunto informal del protagonista y sus complementos
  • La ropa, mejor en perchas para que no se arrugue

Útiles

  • Agua
  • Antimosquitos, si la sesión es en el campo con calor
  • Peine
  • Cacao de labios y crema hidratante
  • Colorete y labial en tono natural (niñas)
  • Una mantita, si hace frío

No hace falta llevar joyas ni relojes (apenas se ven y se pueden perder), ni nada para el suelo: yo llevo un empapador por si necesitamos que se sienten con el traje o el vestido.

Niña mirando una mariposa en su mano con su vestido de comunión en una sesión de fotos en exteriorDos hermanas frente con frente y de la mano en la sesión de fotos de comunión en el bosque

Cómo es la sesión

Cada sesión es única, porque cada niño es único. Yo voy a dar lo mejor de mí, pero siempre fluyendo con ellos: hay peques que llegan muy sueltos y otros que necesitan un ratito para coger confianza, y las dos cosas están bien. Por eso os pido que vengáis sin expectativas cerradas ni presión. Las fotos más bonitas salen cuando se sienten a gusto y se lo pasan bien.

Si hay fotos en familia, normalmente empezamos con las del protagonista y después seguimos con papá, mamá y hermanos.

Un detalle importante: os pido puntualidad. Si llegáis tarde u os tenéis que marchar antes, la sesión se cobra completa, independientemente del número de fotos que salgan.

Cómo elegimos las fotos

Las fotos no os las mando por galería: las vemos juntos en el estudio. Así las disfrutamos con calma y os ayudo a elegir vuestras favoritas. Cuando todo esté listo, os aviso para que paséis a recogerlo. Y en todas las sesiones de comunión os regalo una presentación en vídeo con vuestras fotos, para verla en familia o compartirla con quien queráis.

¿Os queda alguna duda? En las preguntas frecuentes de las sesiones de Primera Comunión tenéis todo lo demás.

Niña con vestido de comunión sujetando una cestita con flores secas en el bosque

Ojalá esta guía os ayude a llegar a la sesión con calma y muchas ganas. Y si todavía no habéis reservado, podéis solicitar aquí vuestra reserva: las familias que reservan antes de enero tienen de regalo una invitación de comunión digital personalizada, creada en una mini sesión gratuita en el estudio. Será un placer acompañaros en un momento tan suyo.